lunes, 28 de julio de 2014

INTERDICTO DE DESPOJO 
TSJ REGIONES ENERO 2014
..."

Planteado así el caso, el artículo 701 del Código de Procedimiento civil, textualmente señala que: 

“Practicada la restitución o el secuestro, o las medidas que aseguren el amparo, según el caso, el Juez ordenará la citación del querellado, y practicada ésta, la causa quedará abierta a pruebas por diez días. Concluido dicho lapso las partes presentarán dentro de los tres días siguientes, los alegatos que consideren convenientes, y el Juez, dentro de los ocho días siguientes dictará la sentencia definitiva. Esta sentencia será apelable en un solo efecto, pero el Tribunal remitirá al Superior el expediente completo de las actuaciones. El Juez será responsable de los daños y perjuicios que cause por su demora en dictar la sentencia prevista en este artículo”. 
Respecto al procedimiento interdictal, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en fecha 9 de marzo de 2009, dejó establecido lo siguiente: 
“ Asimismo, y en lo que atañe al procedimiento interdictal establecido en el artículo 701 del Código de Procedimiento Civil, esta Sala en sentencia número 3650/2003, del 19.12, caso: Dismenia González y otros, ratificada en sentencias números 437/2004, del 22.03, caso: Miguel Ángel Ureña Rojas y otros y 641/2005, del 28.04, caso: Jesús Rafael Arteaga, estableció: 
“El articulado que rige el procedimiento aplicable a los interdictos (entendido éste como un medio de protección al poseedor de un bien o derecho, frente a quien pretenda despojarlo), exige que el juez que conoce del procedimiento verifique la ocurrencia del despojo -en el caso del interdicto restitutorio- estando obligado a examinar la suficiencia de las pruebas presentadas, y a exigir del querellante la constitución de una garantía para responder de los daños y perjuicios que pudiera causar si su solicitud fuese declarada sin lugar, en cuyo caso decretaría la restitución de la posesión, o el secuestro de la cosa o derecho objeto de posesión, si la parte querellante no constituyera la garantía exigida. 
De allí que, entre los requisitos que deben producirse con el libelo, aparecen la producción de pruebas suficientes que demuestren la presunción grave a favor del querellante y que permitan la aplicación de dicho procedimiento. Se trata entonces, de pruebas que demuestren la posesión y la perturbación de que fue objeto (en virtud de ser este el hecho jurídico que se discute en los juicios interdictales y no la propiedad), en aras de garantizar el derecho que posee a que se respete su posesión, sin poder, en teoría, ser perturbado o alterado en su posesión por un tercero extraño, en la situación jurídicamente aparente que posee; hasta el punto que sin ser oído el presunto perturbador, se dicta una medida restitutoria o de secuestro según sea el caso, a favor del querellante. 
La presencia de esta clase de pruebas, que crean la convicción preliminar en el juez de que efectivamente se ha producido la perturbación o el despojo del querellante, se convierte en una garantía formal, y su ausencia puede alegarse y probarse por el querellado en el procedimiento previsto en el artículo 701 del Código de Procedimiento Civil. 
En dicho procedimiento interdictal restitutorio, la causa queda abierta a pruebas por diez (10) días, a cuya finalización las partes presentarán dentro de los tres (3) días siguientes, los alegatos que consideren pertinentes a sus intereses y derechos, debiéndose producir la sentencia respectiva dentro de los ocho (8) días siguientes. Pudiéndose observar, que no se prevén en el referido procedimiento, acto de contestación a la demanda, ni oportunidad procesal en la cual pudieran promoverse cuestiones previas, para decidirlas en forma incidental, siendo ésta la ocasión para que el querellado haga uso de todas las defensas, alegatos y consideraciones que juzgue oportunas a los efectos de desvirtuar las pretensiones del querellante, incluyendo en estas omisiones o deficiencias de las cuales adolezca el escrito de la querella; por lo que dichas alegaciones tendrán que ser esgrimidas en el lapso probatorio o posterior a él si se trata de normativas de derecho, y deberán ser resueltas como punto preliminar en la sentencia”. (Subrayado añadido)…”. 


..OMISSIS...


Se ORDENA continuar la tramitación de la presente causa cumpliendo el procedimiento establecido en los artículos 701 y siguientes del Código de Procedimiento Civil. Notifíquese a las partes de la presente decisión.  "

http://www.tsj.gov.ve/decisiones/scon/Julio/1080-7711-2011-09-0558.html


REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRANSITO

JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRANSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO TACHIRA, San Cristóbal, quince (15) de enero del año dos mil catorce.-
203° y 154°
Revisada como ha sido la presente causa, este Tribunal observa:
Que trata el presente asunto de la Querella Interdictal por Despojo interpuesta por la abogada Solagne Trinidad Cardozo Velazco, actuando como apoderada judicial del ciudadano Jesús Alfonso Hernández Carrillo en contra de la ciudadana Laura Gertrudis Hernández Angulo.
Que el procedimiento especial por querella interdictal se encuentra previsto en nuestra legislación, tanto en el Código Civil como en el de Procedimiento Civil, y constituyen acciones posesorias que se configuran como medidas cautelares dirigidas a evitar conflictos intervecinales, mantener la paz social, constituyen un medio de protección al poseedor de un bien o derecho frente a quien pretenda despojarlo o perturbarlo; el Código de Procedimiento Civil en su artículo 701 pauta el procedimiento especial a seguir cuando se intenta una querella interdictal de despojo, en el cual sus lapsos son muy breves.
Ahora bien, se considera necesario determinar si el procedimiento aquí aplicado es el establecido en el artículo 701 ejusdem, por lo que conforme al principio del debido proceso y derecho a la defensa consagrado en nuestra máxima norma constitucional, como el pilar fundamental para la obtención de la justicia, y en aplicación al contenido del artículo 206 del Código de Procedimiento Civil el cual señala la garantía a la estabilidad de los procesos y la corrección de faltas o vicios que puedan anular algún acto procesal, se hace necesario para quien suscribe revisar las actas procesales que conforman la presente causa, y al efecto se tiene que:
Al folio 17, se encuentra inserto auto de fecha 18 de julio de 2013, en el que se admitió la demanda por querella interdictal de despojo por no ser contraria al orden público ni a las buenas costumbres o alguna disposición expresa de la ley, se decretó medida de secuestro que sería materializada en la entrega por parte de la querellada de una llave del inmueble descrito en autos y que se efectuaría dicha entrega al Juzgado Ejecutor de Medidas de los Municipios San Cristóbal, Torbes, Cárdenas, Guásimos, Fernández Feo, Libertador y Andrés Bello de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira; y que una vez constará en autos la comisión de secuestro se ordenaría la citación de la parte querellada Laura Gertrudis Hernández Angulo; se libró despacho de secuestro y se remitió con oficio.
Por auto de fecha 01 de noviembre de 2013, inserto al folio 18 se ordenó practicar la citación de la querellada para que compareciera al Tribunal al segundo día de despacho siguiente a su citación, a fin de que exponga lo que considere conveniente y pertinente para la defensa de sus derechos y que vencido este plazo la causa quedaría abierta a pruebas por el lapso de diez días de conformidad con lo establecido en el artículo 701 del Código de Procedimiento Civil y a la Jurisprudencia establecida por el Tribunal Supremo de Justicia en materia de interdictos.
En fecha 11 de noviembre de 2013, previo abocamiento del Juez Temporal se libró boleta de citación de la querellada.
Por diligencia de fecha 03 de diciembre de 2013, el Alguacil del tribunal consigna recibo de citación firmado en forma personal por la ciudadana Laura Gertrudis Hernández Angulo.
Planteado así el caso, el artículo 701 del Código de Procedimiento civil, textualmente señala que:
“Practicada la restitución o el secuestro, o las medidas que aseguren el amparo, según el caso, el Juez ordenará la citación del querellado, y practicada ésta, la causa quedará abierta a pruebas por diez días. Concluido dicho lapso las partes presentarán dentro de los tres días siguientes, los alegatos que consideren convenientes, y el Juez, dentro de los ocho días siguientes dictará la sentencia definitiva. Esta sentencia será apelable en un solo efecto, pero el Tribunal remitirá al Superior el expediente completo de las actuaciones. El Juez será responsable de los daños y perjuicios que cause por su demora en dictar la sentencia prevista en este artículo”.
Respecto al procedimiento interdictal, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en fecha 9 de marzo de 2009, dejó establecido lo siguiente:
“ Asimismo, y en lo que atañe al procedimiento interdictal establecido en el artículo 701 del Código de Procedimiento Civil, esta Sala en sentencia número 3650/2003, del 19.12, caso: Dismenia González y otros, ratificada en sentencias números 437/2004, del 22.03, caso: Miguel Ángel Ureña Rojas y otros y 641/2005, del 28.04, caso: Jesús Rafael Arteaga, estableció:
“El articulado que rige el procedimiento aplicable a los interdictos (entendido éste como un medio de protección al poseedor de un bien o derecho, frente a quien pretenda despojarlo), exige que el juez que conoce del procedimiento verifique la ocurrencia del despojo -en el caso del interdicto restitutorio- estando obligado a examinar la suficiencia de las pruebas presentadas, y a exigir del querellante la constitución de una garantía para responder de los daños y perjuicios que pudiera causar si su solicitud fuese declarada sin lugar, en cuyo caso decretaría la restitución de la posesión, o el secuestro de la cosa o derecho objeto de posesión, si la parte querellante no constituyera la garantía exigida.
De allí que, entre los requisitos que deben producirse con el libelo, aparecen la producción de pruebas suficientes que demuestren la presunción grave a favor del querellante y que permitan la aplicación de dicho procedimiento. Se trata entonces, de pruebas que demuestren la posesión y la perturbación de que fue objeto (en virtud de ser este el hecho jurídico que se discute en los juicios interdictales y no la propiedad), en aras de garantizar el derecho que posee a que se respete su posesión, sin poder, en teoría, ser perturbado o alterado en su posesión por un tercero extraño, en la situación jurídicamente aparente que posee; hasta el punto que sin ser oído el presunto perturbador, se dicta una medida restitutoria o de secuestro según sea el caso, a favor del querellante. 

La presencia de esta clase de pruebas, que crean la convicción preliminar en el juez de que efectivamente se ha producido la perturbación o el despojo del querellante, se convierte en una garantía formal, y su ausencia puede alegarse y probarse por el querellado en el procedimiento previsto en el artículo 701 del Código de Procedimiento Civil. 
En dicho procedimiento interdictal restitutorio, la causa queda abierta a pruebas por diez (10) días, a cuya finalización las partes presentarán dentro de los tres (3) días siguientes, los alegatos que consideren pertinentes a sus intereses y derechos, debiéndose producir la sentencia respectiva dentro de los ocho (8) días siguientes. Pudiéndose observar, que no se prevén en el referido procedimiento, acto de contestación a la demanda, ni oportunidad procesal en la cual pudieran promoverse cuestiones previas, para decidirlas en forma incidental, siendo ésta la ocasión para que el querellado haga uso de todas las defensas, alegatos y consideraciones que juzgue oportunas a los efectos de desvirtuar las pretensiones del querellante, incluyendo en estas omisiones o deficiencias de las cuales adolezca el escrito de la querella; por lo que dichas alegaciones tendrán que ser esgrimidas en el lapso probatorio o posterior a él si se trata de normativas de derecho, y deberán ser resueltas como punto preliminar en la sentencia”. (Subrayado añadido)…”. 
Ahora bien, en atención a la jurisprudencia señalada, se observa que en la tramitación de la presente causa se dio una subversión del procedimiento con el auto dictado en fecha 1 de noviembre del 2013, en el que este Tribunal actuando conforme al criterio jurisprudencial establecido por la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia emplazó a la parte querellada para realizar un acto similar al acto de contestación al segundo día después de su citación, lo cual no esta establecido en la norma sustantiva, hecho éste que no debe ser convalidado por este juzgador, y a este respecto el artículo 206 del Código de Procedimiento Civil señala que:
“Los Jueces procurarán la estabilidad de los juicios, evitando o corrigiendo las faltas que puedan anular cualquier acto procesal. Esta nulidad no se declarará sino en los casos determinados por la ley, o cuando haya dejado de cumplirse en el acto alguna formalidad esencial a su validez.
En ningún caso se declarará la nulidad si el acto ha alcanzado el fin al cual estaba destinado”.
De manera que, en acatamiento a la norma general de que los jueces deben mantener a las partes en igualdad de condiciones, evitando los vicios en la tramitación y sustanciación del proceso, y que en caso de declararse la nulidad de un acto, ésta debe tener un fin útil, lo cual ha sido reafirmado por nuestro Máximo Tribunal en sus diversos fallos, entre ellos el dictado en fecha 20-07-2007 por la Sala de Casación Civil, en el cual se estableció que:
“… Según la jurisprudencia citada precedentemente, el juez, al momento de decretar una nulidad, debe atender al principio de la finalidad de la misma que implica que para que sea decretada debe haber causado un menoscabo al derecho de defensa, y por otra parte se establece que esa nulidad debe ser de tal entidad que sea realmente útil al proceso mismo. Es claro pues, que es obligación para los juzgadores, al momento de declarar la nulidad, verificar si se materializó el menoscabo al derecho de defensa de los litigantes, pues de no ser así perdería su función restablecedora, en protección de las formas procedimentales y se convertiría en una vía para hacer los procesos indefinidos…”.
En tal sentido, con apego a los criterios señalados y en virtud que existe una norma expresa que señala el procedimiento a seguir cuando se interpone una demanda de querella interdictal de despojo, el cual no se ha cumplido en la presente causa, hace necesario reordenar el proceso, debiéndose por tanto, dejar sin efecto el auto de fecha 1 de noviembre de 2013, que ordenó practicar la citación de la parte querellada para que compareciera al Tribunal al segundo día de despacho siguiente a su citación. Y ASÍ SE RESUELVE.-
En consecuencia, con fundamento en la doctrina jurisprudencial invocada ut supra y conforme a lo dispuesto en el artículo 206 del Código de Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 310 ejusdem, este Juzgador REPONE LA CAUSA al estado en que se encontraba para el 1 de noviembre de 2013 y, en consecuencia, se ANULAN todas las actuaciones realizadas a partir del día 01 de noviembre de 2013 inclusive. Se ORDENA continuar la tramitación de la presente causa cumpliendo el procedimiento establecido en los artículos 701 y siguientes del Código de Procedimiento Civil. Notifíquese a las partes de la presente decisión. 
El Juez (Fdo) Pedro Alfonso Sánchez Rodríguez. La Secretaria, (Fdo) María Alejandra Marquina de H. 

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